Literatura y Leyendas


POEMAS DE VINUESA


LEYENDAS DE VINUESA


LITERATURA DE VINUESA

GERARDO DIEGO

Gerardo Diego describe así el lugar:

“Pero algo, Urbión, no duerme en tu nevero,
que, entre pañales de tu virgen nieve,
sin cesar nace y llora el niño Duero”


Urbion

Por último, el indiscutible cantor de esta zona, Antonio Machado, con su obra “Los Hijos de Alvargonzález”:


“ Cuanto hacia Urbión alarguemos
se puede acortar de vuelta,
tomando por el atajo
hacia la Laguna Negra
y bajando por el puerto de Santa Inés a Vinuesa.
Mala tierra y peor camino.
Te juro que no quisiera
verlos otra vez ...”

Urbion

Y también habla en “Campos de Castilla”:


“ La hermosa tierra de España
adusta, fina y guerrera
Castilla, de largos ríos,
tiene un puñado de sierras
entre Soria y Burgos como
reductos de fortaleza,
y Urbión es una cimera”

Interior del Museo del Bosque

VICENTE GARCIA DE DIEGO

Un paisano de la localidad, Vicente García de Diego, insigne catedrático, escribió “Mi pueblo”:

“ De lejos vivo en mi pueblo,
pueblo que es villa, no aldea, con cuatro ríos que corren
y un sol que los rejonea.
Ríos que, huyendo de Urbión,
de camino rezos rezan,
con peces volatineros
que en la tarde su arte estrenan...
Cerca aún corren las calzadas
cantando canciones viejas,
lo que dicen no se entiende,
Solo el Duero las recuerda.
Las sendas que antes yo andaba
ya no andan, que se están quietas,
sólo casi yo las ando
y desando para verlas.”

LEYENDA LAGUNA NEGRA
Los Hijos de AlvarGonzalez

Antonio Machado escribió esta leyenda en 1912 apareciendo primeramente en prosa en la revista francesa “Mundial Magazine”. Ese mismo año en abril se publicó ya en verso en “La Lectura de Madrid” y en junio en la obra “Campos de Castilla” del mismo autor. Años más tarde, en 1953, la revista soriana Celtiberia reeditó la versión novelada.

La leyenda narra la historia de Alvargonzález, un rico personaje de la comarca. Tuvo tres hijos varones. Juan, el mayor, Martín el mediano y Miguel el benjamín, que orientado primeramente hacia el sacerdocio, decidió dejar los hábitos, coger su parte de la herencia y partir a tierras lejanas. Los otros dos hijos, ansiando tener cuanto antes su herencia, matan al padre mientras este dormía y arrojan su cuerpo a la Laguna Negra. Se culpó de la muerte a un buhonero que pasaba por aquellas tierras y fue condenado a morir en el garrote.

Al poco murió la madre de pena y los dos parricidas heredaron las tierras. Pero éstas dejaron de producir, como si estuvieran malditas , los remordimientos atormentaban a los hermanos. Pasado un tiempo regresó Miguel, el pequeño, después de hacer fortuna en América. Compró a sus hermanos una parte de los campos y los cultivó siendo muy entonces muy productivos.

Al final Juan y Martín vendieron todas sus pertenencias y marcharon a otras tierras atormentados. Pero en el camino hacia el puerto de Santa Inés les sorprendió la noche y los lobos les acosaron desviándose hacia la Laguna Negra donde cayeron despeñándose y gritando ¡Padre!.

Laguna Negra

LEYENDA PUENTE BARDO
Leyendas del puente bardo

La historia, mitad suceso mitad leyenda, cuenta lo ocurrido a dos jóvenes, Fermín y su hermano pequeño Esteban, ambos vecinos de Gotor, una localidad zaragozana. Con su carro cargado de botos llenos de vino venían a pinares para vender su mercancía y llevar leña a casa en el regreso.

En el camino se unieron a otras carretas de paisanos suyos. Uno de ellos, Anselmo, era muy violento y de malos modos. Al llegar el convoy al pueblo de la Muedra tras atravesar el puente del Bardo, se encontraron con Pilar, una bellísima pastora que pretendía vender en la localidad su ato de cabras. Anselmo comenzó a molestarla hasta llegar al acoso. Fermín salió en su defensa y se enzarzó en una pelea con el rudo carretero. Les separaron, pero el joven se había creado un peligroso enemigo. La muchacha se lo agradeció y quiso quedar con él por la tarde.

Durante la cita le habló de esos montes y de la Fuente de Vinuesa, un lugar muy hermoso y al despedirse le besó. Fermín deambulaba enamorado, de noche, cerca del río. De repente, apareció Anselmo, que pillando desprevenido al joven lo empujó, y rodando éste ladera abajo se golpeó la cabeza contra una piedra y murió.

Al día siguiente Esteban enterró el cuerpo de su hermano cerca del puente del Bardo y marchó lleno de dolor de regreso a casa. Con el tiempo aparecieron historias que hablaban del joven asesinado, cuya alma paseaba las tardes de verano por aquellos parajes y bebía de la fuente de Vinuesa.

La leyenda del puente del Bardo había nacido y sobrevivió hasta que las aguas del embalse sepultaron la cuenca del río Ebrillos y el pueblo de la Muedra.

ANTONIO MACHADO Y VINUESA

El encanto de estos parajes ha inspirado la obra de varios poetas, pintores y escritores. El más destacado es sin duda Antonio Machado que se refiere a ellos en varios poemas y en la amplia leyenda “La tierra de Alvargonzález. Una versión fue escrita en verso:

“ Llegaron los asesinos
hasta la Laguna Negra,
agua transparente y muda
que enorme muro de piedra,
donde los buitres anidan
y el eco duerme, rodea;
agua clara donde beben
las águilas de la sierra,
donde el jabalí del monte
y el ciervo y el corzo abrevan;
agua pura y silenciosa
que copia cosas eternas;
agua impasible que guarda
en su seno las estrellas...”

Otra versión del autor ese poema, en esta ocasión en prosa dice:

“ Y lo llevan a la Laguna Negra, que no tiene, y allí lo arrojan con una piedra atada a los pies. La luna está rodeada de una muralla gigantesca de rocas grises y verdosas, donde anidan las águilas y los buitres. Las gentes de la sierra en aquellos tiempos no osaban acercarse a la laguna ni aún en los días claros...la laguna jamás devuelve lo que se traga...La maldad de los hombres es como la Laguna Negra, que no tiene fondo...”

Pio Baroja hace referencias a la Laguna Negra en dos de sus obras. “el Mayorazgo de Labraz” de 1.903:
“- No paséis junto a esa Laguna Negra.
- ¿Por qué no?
- Podíais finar allá.
- Pero ¿por qué?
- Porque es una laguna donde hay una mujer que vive en el fondo y mata al que se acerca. Todo el que mira en esa agua muere. ( )
Comenzaron Marina y el Mayorazgo a bajar el gran barranco, cubierto de nieve. De las dos lagunas, una estaba completamente helada; la otra era negra, como una macha de tinta, y se comprendía su fama de misteriosa; parecía el ojo redondo de un monstruo. Se veía desde lo alto en el interior de un embudo, que quizás fue en otro tiempo cráter de un volcán...”

Vinuesa

PIO BAROJA Y UNAMUNO

Otro lugar que aparece profusamente en la literatura es el Pico de Urbión. Pío Baroja hace referencias en su obra “El escuadrón del Brigante”: “Entonces decidimos la marcha. El día anterior subimos el Pico de Urbión para orientarnos bien. Desde lo alto se veía una niebla larga que seguía el cauce del Duero; en mdeio de la niebla azulada se destacaba el castillo de Gormaz sobre un cerro, como una isla en medio del mar. Cerca, se abrían las gargantas de Santa Inés y el Hornillo. Hacia el lado de Aragón se erguían las masas del Moncayo y Cebollera... Muy vagamente, al este, se divisaba la sierra de Albarracín”.

Otro autor interesado en estas montañas fue Miguel de Unamuno en “Por el alto Duero”: “ Encima de Duruelo, de su pobre caserío, asomaba tras unas cumbres peladas, el Pico de Urbión, como repujado en el cielo desnudo, pelado de nubes. Levanta allí el río – que es el cauce- su raicilla más larga, su rendar caucecillo de agua que baja en las cumbres del Urbión, y al poco trecho, empieza a trabajar en los pinares”